MONSTRUO DEL PANTANO INTENTA COMERSE A UNA PAREJA

UN SER MONSTRUOSO EN UNA ZONA PANTANOSA INTENTA COMERSE A UNA PAREJA DE NOVIOS QUE SE HABÍAN “PERDIDO” CON SU 4X4

Terrorífico relato el de una pareja formada por la chica con iniciales M.L.S. y por su novio A.J.R. Están tan asustados y consternados que prefieren mantener en el anonimato su identidad. Los hechos sucedieron durante la noche-madrugada del día sábado 30 de Abril al domingo 1 de Mayo de 2011 en una zona pantanosa de marisma en el Parque Nacional de Doñana en Huelva, España cerca de la desembocadura del río Guadalquivir.

Se encontraban aparcados con su 4x4 "viendo" las estrellas cuando un ser monstruoso se aproximaba hacia el automóvil.

El relato de lo sucedido según la chica: “Estábamos pasando el fin de semana y el puente del 2 de Mayo en las inmediaciones del Parque Nacional y después de cenar en una población cercana llamada San Lúcar de Barrameda decidimos adentrarnos un poco en las marismas y dunas del Parque para ver las estrellas ya que no había casi Luna, bueno en realidad es porque nos gusta la tranquilidad de la zona, no es que nos hubiésemos perdido ni mucho menos. Le dije a mi novio que parase el 4×4 en una zona de unas dunas muy cerca de la zona pantanosa. Estábamos escuchando música con el volumen muy bajo cuando me pareció ver una sombra como a unos 30 metros de nosotros. Un poco incómoda le dije a mi novio que había visto una sombra muy extraña a lo que me respondió que eran imaginaciones mías, sería a lo mejor un lince, una grulla o incluso un caballo. Bueno, de momento no quise discutir con él y seguimos con lo nuestro pero al poco la volví a ver ésta vez mucho más cerca, como a 15 metros. No es que hubiese mucha luz ya que casi no había luna pero tengo muy buena visión por la noche y la distinguí porque su silueta era como de dos metros y medio y muy corpulenta como de un gorila pero caminando completamente erguido aunque bamboleaba los brazos, me pareció al alien de predator.

Se parecía un poco al alien de Predator (Depredador)

Ahí si que apagué la radio y gritando y golpeándole en el hombro le dije a mi novio que nos marchásemos rápidamente que había una especie de gorila. Él, enfadado no se lo creía y quería salir fuera y tuvo que darse cuenta por sí mismo cuando lo tenía a dos metros del coche. Ya había abierto la puerta a pesar de que yo intentaba agarrarlo pero al oir el gruñido de la bestia cerró rápidamente la puerta y pulsó el botón del cierre centralizado gritando ¡qué demonios es eso!. El monstruo entonces llegó hasta el coche y lo zarandeó como si fuese un coche de juguete, levantando las ruedas de un lado con los zarandeos, mi novio no atinaba a darle a la llave de arranque con los nervios y los gritos míos creo no ayudaban, hasta que al final lo consiguió pero acelerando a tope se empezó a atascar el coche en la arena, puso la tracción total mientras el vehículo era agitado para los lados y consiguió moverlo poco a poco, digo poco a poco porque el monstruo había agarrado la bola del enganche del remolque y lo sujetaba de ahí. Yo le gritaba más para que se apresurase y aceleró a fondo todo lo que pudo mientras yo no dejaba de gritar y conseguimos escapar echándole arena a la cara con las ruedas. Íbamos a tal velocidad que no vimos una duna y la saltamos cayendo muy de pico y casi se vuelve a atascar. Nos libramos por un pelo. Todavía tengo pesadillas y encima mi novio quería volver a la zona con un rifle de caza, menos mal que le quité la idea: o el monstruo o yo.”